El amor matrimonial: decisión antes que sentimiento

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Existe una frase que circula en redes y homilías: «el amor es un sentimiento». Bonita, sí. Verdadera, no del todo. Un mensaje reciente desde el Vaticano viene a sacudir esta creencia romántica que flota en el aire, especialmente entre quienes se preparan para el matrimonio. La reflexión llega a través de un prólogo dedicado a los novios, donde se plantea algo radical: que amar no es dejarse llevar por olas emocionales, sino elegir, día tras día, construir una alianza.

Cuando los sentimientos no son suficientes

Cualquiera que haya estado casado sabe que los primeros meses vienen cargados de emoción. Ese cosquilleo cuando suena el teléfono, esa euforia al verlo o verla después de horas. Es hermoso. Es real. Pero también es pasajero. Los sentimientos, por su naturaleza, oscilan. Suben y bajan como las mareas. Si la vida matrimonial se construyera solo sobre esta base, la mayoría de los matrimonios se desmoronaría cuando la emoción inicial cede.

Lo que el mensaje papal señala es que el amor verdadero requiere algo más resistente: la voluntad. Es decir, la capacidad de decir «elijo esto» incluso cuando las emociones están grises, cuando la vida duele, cuando el otro deja de sorprendernos.

La alianza como camino

En la tradición bíblica, una alianza no es un contrato de papeles. Es un pacto de entrega mutua que trasciende los momentos felices. Abraham, Moisés, David: sus alianzas con Dios no se basaban en sentimientos constantes, sino en fidelidad elegida. Del mismo modo, dos personas que se casan no están jurando que siempre se sentirán mareadas de amor. Están diciendo: «Caminaré contigo. Elegiré tu bien incluso cuando sea difícil.»

Esta visión del matrimonio como proceso, como construcción diaria, requiere una madurez emocional y espiritual que nuestra cultura consumista rara vez incentiva. Estamos acostumbrados a buscar placer inmediato, no satisfacción profunda.

Lo que duele en la verdad

Si eres joven y escuchas esto, tal vez suene deprimente. ¿Significa que el amor es solo obligación? No. Significa que el amor trasciende los sentimientos sin negarlos. Una pareja que decide amarse después de diez años juntos, cuando han atravesado pérdidas y desencuentros, experimenta un tipo de amor que el enamoramiento inicial nunca tocó: más profundo, más verdadero, más encarnado.

Los documentos como el «YouCat. Amor para siempre» existen porque alguien se preocupa de que los novios entren al matrimonio con los ojos abiertos. No para quitarle romanticismo a la vida matrimonial, sino para fundarlo en algo que aguante las tormentas.

Una invitación a elegir

Si estás en el camino hacia el matrimonio o ya dentro de él, la pregunta que queda flotando es personal: ¿estoy dispuesto a elegir, no solo a sentir? ¿Reconozco que mi decisión de amar hoy es distinta a la de mañana, y que ambas son necesarias?

Porque al final, cuando los sentimientos falten, quedará la decisión. Y esa decisión, renovada cada mañana, es donde el amor crece.

Señor, que quien se prepara para casarse vea más allá del brillo inicial. Que encuentre en la fe y en el compromiso consciente la fuerza para elegir amando, día tras día. Y que quien ya camina este sendero reconozca que sus actos de fidelidad, aun en la sequedad, son actos de amor tan profundos como el primer beso.

Fuente: www.aciprensa.com


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